Esta iniciativa altamente participativa ha contado con la colaboración de muy diversas instancias, entre las que destacan, dentro de la Corporación Insular, las Áreas de Agricultura, Ganadería y Pesca, el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS); la empresa pública SPET-Turismo de Tenerife y el Organismo Autónomo Museos y Centros. Pero igualmente esencial ha sido la participación de entidades externas, unas públicas, como la Universidad de La Laguna y el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria del Gobierno de Canarias (ICCA); otras privadas, como los Cluster Turisfera y RICAM y la Asociación para el Desarrollo de la Permacultura-Finca El Mato, a las que se une un amplísimo número de técnicos y emprendedores interesados en el fomento de la agroecología, como una de las bazas para el desarrollo de un modelo de gestión de los recursos naturales económica, ambiental y socialmente sostenible, así como de contribución a la soberanía alimentaria y a la economía circular en nuestra isla.

Hace un año y medio que conocimos y nos interesamos en la singular experiencia de la Finca el Mato, Premio de Buenas Prácticas de Naciones Unidas y declarada de utilidad pública, como un bello ejemplo de ecología aplicada y sostenibilidad en nuestra isla. El proyecto LASOS ha empleado esta iniciativa y sus instalaciones como lugar propiciador de encuentros y enlaces entre diferentes sectores y emprendedores interesados en la agroecología.

 Uno de los aspectos fuertes del proyecto ha sido el trabajo colaborativo, que puede verse reflejado en esta página web, y que seguirá desarrollándose en adelante. Especial mención quiero dedicar al trabajo realizado con el ICCA, la Universidad de La Laguna y la Red de Operadores Ecológicos, que ha permitido un acercamiento directo a muchas otras iniciativas en producción agroecológica.

 Así, en un reciente encuentro, más de 20 emprendedores relataron sus experiencias, enseñándonos que, a la vez que actividades económicas viables, se trata también de muestras singulares de las estrategias de personas concretas, de familias y grupos para desarrollar formas de vida acordes con sus propios ideales, adaptándose y recreando las condiciones naturales y culturales de cada lugar.

Es responsabilidad de las Instituciones Públicas favorecer las condiciones que permitan que estas iniciativas tan valiosas puedan desarrollarse, conocerse y servir de apoyo para otras nuevas que den salida a muchos jóvenes a los que les gustaría emprender aquí y ahora, demostrando que existe un potencial que puede ser desarrollado en el empleo sostenible de nuestros recursos endógenos, mediante una producción alimentaria ecológica. Una actividad basada en fincas eficientes desde el punto de vista del consumo de recursos materiales, de energía y con una huella de carbono positiva, y que, además, sea creadora de paisaje, de bienestar, de integración, de cultura, de ocio, de nuevas posibilidades para el sector turístico, etc., todo ello integrado en el objetivo de conseguir una isla más autónoma y sostenible.

 

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