Enlace de Lola Raigón, presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, con el proyecto LASOS a raíz de su visita a la Finca El Mato el 21 y 22 de julio de 2014.

En el contexto de su participación en el Curso Interdisciplinar ULL 2014 “Iniciativas de transición e investigación orientada a y con la comunidad”, una de las actividades externas pero complementarias del Proyecto LASOS, Lola Raigón habló de la calidad nutracéutica de los alimentos ecológicos como fomento de la agroecología. Justificó su intervención en la alarma social creada por algunas enfermedades transmitidas por los alimentos. Esta alarma han convertido, puntualmente, los temas de calidad y seguridad alimentaria en prioridades de la agenda política (Giusti et al., 2008). Los alimentos, no sólo están dejando de cumplir su finalidad de nutrir y por tanto, de generar salud, sino que además, desde cada vez más amplios sectores científicos, se ha empezado a denunciar los alimentos como causantes de las modernas enfermedades degenerativas (obesidad, enfermedades cardiovasculares, cáncer, etc.) (Cooper et al., 2007). A esta preocupación por la salud alimentaria, se añade la creciente sensibilidad de la opinión pública por las consecuencias negativas de la actividad agropecuaria sobre el medio ambiente, por lo que la producción de alimentos de calidad, mediante técnicas respetuosas y bajo prácticas que contemplan el bienestar animal es la alternativa de obtención de alimentos más acorde con un futuro equilibrado. La alimentación basada en productos ecológicos, mucho más sanos y de menor impacto ambiental, constituye una alternativa a la alimentación convencional, en la que los alimentos sufren una desnaturalización progresiva que hace peligrar la salud de los consumidores, al tiempo que los residuos tóxicos y la erosión física y biológica hacen mella en los ecosistemas. El valor bromatológico de los productos agroalimentarios o su concentración en nutrientes, se determina a través de su composición química. Esta composición nutricional es variable y depende de diferentes factores, entre ellos las técnicas de producción donde se incluye el potencial genético del producto vegetal o ganadero, así como del resto de factores que intervienen en el sistema de producción (fertilización, productos fitosanitarios, agua de riego, alimentación del ganado, bienestar animal, profilaxis, etc.). Además, los distintos métodos y productos empleados en el proceso de postcosecha y elaboración pueden ser importantes y decisivos en la composición y calidad final del producto alimenticio. Los resultados comparativos ponen de manifiesto el doble atractivo que presentan los alimentos ecológicos y lo importante de su la ingesta sobre la salud, por un lado son alimentos que no están expuestos a sustancias de carácter tóxico procedentes de los pesticidas empleados en la agricultura convencional, y la acumulación de sustancias nitrogenadas como nitratos (potencialmente tóxicos) en el material vegetal es significativamente inferior en los alimentos de origen ecológico. Además la composición nutricional y la calidad nutracéutica de los alimentos ecológicos es más valorada, proporcionando los nutrientes en cantidades suficientes a las dosis recomendadas y realizando una aportación nutricional, acorde a unos alimentos compensados en su justa calidad.

Visita de Lola Raigón

La doctora Raigón ha estado al tanto del proyecto LASOS al que ha calificado como un proyecto no solo atractivo, interesante e  innovador, sino que tremendamente útil y ambicioso. No cree que existan estudios con esta amplitud ahora mismo en marcha o  finalizados.