Algunas relaciones y correspondencias resultan harto evidentes en la conciencia social y colectiva de nuestros días,  en cambio otras requieren aún importantes ejercicios pedagógicos y de sensibilización para seguir cristalizando su conocimiento, el cual  consiste en gran medida en el establecimiento de estas mencionadas relaciones dentro de un marco complejo de información. En este sentido, la Cátedra ‘Reducción del Riesgo de Desastre. Ciudades Resilientes’ de la Universidad de La Laguna (CDR) y el Laboratorio Agroecológico de Sostenibilidad (LASOS), decidieron realizar varios encuentros de trabajo y diálogo, para entender mejor unas relaciones que ya visualizaban, pero que aún continúan cristalizándose.

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CDR colisiona intencionadamente con LASOS preocupada por el I+D+I en el campo de la reducción del riesgo de desastre, contemplado este como la posibilidad de sufrir pérdida de vidas humanas, impactos ambientales o daños materiales en nuestra sociedad; y la resiliencia en las ciudades, que plantea la necesidad forzosa, no sólo de reconectar la naturaleza con la ciudad, medio donde vive más del 50% de la población mundial (más del 80% en Europa), sino de convertir los territorios urbanos, en espacios más resilientes, es decir con mayor capacidad de adaptación.

El nexo de CDR y LASOS no es su relación en sí misma y la de los integrantes de cada uno de estos proyectos, sino el encuentro de nuestros marcos de trabajo que tienen mucho que ver con  la correspondencia entre los conceptos de reducción del riesgo de desastre, resiliencia, agroecología y sostenibilidad. De esta forma y retozando con estas nociones, podrían citarse multitud de puntos de colisión intelectual, preocupaciones, iniciativas y esferas de confluencia, de las qué, a raíz de nuestros encuentros, desde CDR queremos citar las más importantes:

  1. La vulnerabilidad como principal factor dentro de la construcción del riesgo de desastre es un concepto complejo y difícil de abordar por la cantidad de vertientes (sociales, ambientales, económicas…) que integra. La agroecología y las acciones del proyecto LASOS contribuyen a reducir la vulnerabilidad, en multitud de estas vertientes.
  2. Como elementos vulnerables, la energía y los alimentos son factores clave no sólo desde el planteamiento de la gestión de una situación de emergencia, sino también para reducir el riesgo de desastre en nuestra sociedad. Por un lado, cuanto más auto-suficiente es un territorio, mejor preparado está para situaciones de crisis, y por otro lado, la forma en que se producen los alimentos y la energía puede incrementar el riesgo (emisiones de carbono, agricultura intensiva, deforestación…) o disminuirlo (energías renovables, agroecología, permacultura…).
  3. La agroecología contribuye a la reducción del riesgo de desastre, contribuyendo a las medidas de adaptación y mitigación del cambio climático, que es sin duda uno de los grandes retos globales de la sociedad. Este fenómeno es el ejemplo paradigmático de peligro o amenaza producida por el ser humano, pero hay muchos más,  como la urbanización de una zona de inundación, o el abandono de tierras de cultivo y la consiguiente pérdida de suelo. 
  4. La resiliencia de las ciudades y su capacidad de adaptación tiene mucho que ver con su potencial para transformar las ‘amenazas’ en oportunidades. De esta manera, las ciudades, aquel medio que construimos para ordenar el mundo a nuestra medida en cierta confrontación con la naturaleza, debe buscar nuevos cauces para integrar los ecosistemas y la sociedad, la sostenibilidad y la producción, el campo y la ciudad, y en definitiva entre el planeta en que vivimos y nosotros. Cambiando los esfuerzos de dominio por los de adaptación sostenible.

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CDR espera poder seguir confluyendo con LASOS dentro de las imprescindibles alianzas locales que funcionan hoy para seguir tejiendo la gran red global de centros y grupos de investigación, instituciones, empresas y sociedad civil, que realiza esfuerzos de innovación para propiciar la transición hacia modelos de desarrollo que gestionen mejor las amenazas para construir una sociedad más segura, integren el medioambiente y la economía, y avancen en marcos cooperación, gobernanza, solidaridad e integración social.